miércoles, 2 de julio de 2014

Apuntes sobre los Cuatro Elementos (I)

Sabido es que, en Alquimia, se emplea el paradigma de los Cuatro Elementos para describir la materia. En nuestra Ciencia, las cosas están formadas de los llamadas Cuatro Elementos Aristotélicos: Fuego, Aire, Agua y Tierra. Sin embargo, esto se suele tomar al pie de la letra, lo que conlleva considerar esta concepción del mundo una simplificada, arcaica y desfasada tabla periódica. En este y algunos otros artículos, voy a intentar dar una idea general sobre este complejo concepto, a fin de esclarecer un poco el asunto.

En Alquimia, los Cuatro Elementos no son sustancias en sí, sino cualidades de la materia. Ya comentamos con anterioridad que nuestro Arte trata sobre las cualidades o relaciones entre los distintos sujetos, no sobre las cantidades de los átomos que los componen.

Los Elementos se definen, a su vez, por dos características duales, la sequedad y la humedad, o la frialdad y la calidez. Así pues, el Fuego es cálido y seco, el Aire es cálido y húmedo, el Agua es fría y húmeda, y la Tierra es fría y seca. Así pues, unos elementos concuerdan con otros, y se oponen a otros. De esto hablaremos en un artículo futuro, pues posee un importantísimo interés en el Arte.

Como se puede ver, estas cualidades son siempre relativas al contexto de las sustancias en estudio. La Alquimia es una Ciencia eminentemente relativista, las cosas siempre son de una forma en relación a otra, como por ejemplo ocurre con el Mercurio y el Azufre. Un vaso de agua que represente el elemento Agua, y una llama de un mechero al elemento Fuego. Esta es la idea general, y es de donde nace la confusión, ya que el elemento Fuego también puede estar representado por cualquier otra cosa, siempre y cuando contengan cierta coherencia lógica.

Por ejemplo, una cucharada de bicarbonato puede representar el Agua, frente a un vaso con vinagre, que puede ser el Fuego, o al revés, daría lo mismo. Otro ejemplo podría ser el agua y el alcohol, uno puede representar al Elemento Agua y otro al Elemento Fuego. Las interacciones de elmentos opuestos se cambian los unos a los otros, para generar una nueva sustancia.

De igual forma, frío y calor y seco y húmedo son a su vez conceptos relativos, que no tienen porqué significar lo que comúnmente suelen. Estas cualidades, relativas unas a otras, son las que definen qué es Fuego, qué es Aire, qué es Agua y qué es Tierra. Seco y húmedo puede significar base y ácido, frío y cálido puede signficar polar o apolar.

En Alquimia, es todo un juego de relaciones, es una Ciencia de transformaciones, y estas no son nada por sí solas. En mi opinión, la Alquimia en sí está regida por una relatividad general, que le da tantísima versatilidad que la hace imposible caber en una tabla periódica.

4 comentarios:

  1. Esperando con avidez próximas entregas, sobre todo acerca de cómo se manifiestan las relaciones entre los elementos.

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  2. En mi humilde opinión, los alquimistas usan los términos con fines didácticos, pero en clave. Es decir siempre significan más u otra cosa de lo que parecen significar.

    Un posible ejemplo de cómo usan dichos términos puede ser este texto de Alberto Magno en www.libromudo.es/azufremercurio.

    Gracias por tus comentarios siempre ilustradores

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  3. Esta imagen tambíen habla de los elementos, en http://www.libromudo.es/content/el-mesocosmos

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  4. Demasiados jeroglíficos para mi mente....

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