jueves, 17 de julio de 2014

Mis instrumentos del Arte

Confieso que hace algunos años adquirí una curiosa variedad del Síndrome de Diógenes el cuál me hacía adquirir cualquier aparatejo de vidrio de laboratorio. Compraba por internet, en mercadillos, me colaba en talleres de vidrio científico decenas de matraces, alambiques, tubos de refrigeración, bandejas de pyrex, tubos de ensayo, retortas, Erlenmeyers, varillas de vidrio, fantásticos morteros esmerilados, tapones, codillos adaptadores, matraces de destilación, etc., para llenar las estanterías del laboratorio, con el fin de calentarlos penosamente, durante larguísimas jornadas, con los más infernales tormentos que mis diversos atanores podían proporcionar.

Fuí testigo de cómo el fuego, lamiendo lentamente las rechonchas paredes de mis vasos, hacían volar los espíritus hasta la otra punta de la mesa del laboratorio, obrando algún que otro pequeño milagro mientras un servidor sudaba por ver la gotita caer lentamente, la cristalización de alguna sal curiosa, la separación de los elementos o cualquier otra experiencia digna de ser contada.

jueves, 10 de julio de 2014

Acerca de los maestros, la enseñanza y la Alquimia

Muchas personas me han llegado a preguntar si estaría dispuesto a enseñarles Alquimia (ante lo que contesto que tristemente no puedo hacer tal cosa, ya que no tengo tanto conocimiento como para ello) o si conozco de alguien que lo esté, sea un particular o algún tipo de institución privada dedicada a esto. Aunque sí que se de algunos que se autoproclaman alquimistas, tampoco puedo recomendar ninguno.

Para empezar, considero que es incompatible el dinero y la enseñanza de la Alquimia, así como de cualquier Arte esotérico. No tiene sentido pagarle a alguien para que te enseñe a hacer algo que supuestamente te puede volver rico. Si el maestro en cuestión está cobrando por cursos o conferencias, realmente de maestro no tiene mucho. De serlo, directamente lo haría gratis, por amor al Arte, porque siente la necesidad de compartir sus conocimientos y no para ganar dinero.

domingo, 6 de julio de 2014

La Revista Azogue vuelve

Hace unos cuantos artículos, publiqué una entrada sobre la desaparición de la Revista Azogue, debido a que el servicio de su web dejó de estar disponible. Ahora que he vuelto, me complace anunciar (y creo que más vale tarde que nunca) que Azogue vuelve a estar disponible, además de haber publicado hace unos meses un fantástico nuevo número con casi 500 páginas sobre historia de la Alquimia.

Desde aquí, mi sincera felicitación a sus editores por tan tremendísimo trabajo, y mi ánimo a los amantes del Arte a que se empapen del conocimiento que tan generosamente les brindan.

miércoles, 2 de julio de 2014

Apuntes sobre los Cuatro Elementos (I)

Sabido es que, en Alquimia, se emplea el paradigma de los Cuatro Elementos para describir la materia. En nuestra Ciencia, las cosas están formadas de los llamadas Cuatro Elementos Aristotélicos: Fuego, Aire, Agua y Tierra. Sin embargo, esto se suele tomar al pie de la letra, lo que conlleva considerar esta concepción del mundo una simplificada, arcaica y desfasada tabla periódica. En este y algunos otros artículos, voy a intentar dar una idea general sobre este complejo concepto, a fin de esclarecer un poco el asunto.

martes, 1 de julio de 2014

Resurgiendo

Tras casi dos años después de la última entrada, anuncio a los lectores del blog de que voy a retomar la sana afición de compartir un poco mis humildes conocimientos sobre Alquimia. Aunque pareciese abandonado, jamás me fui del todo, y cada semana procuraba revisar el email donde muchos de vosotros me habéis contactado. Espero sepan disculpar la tardanza, pero llegué a sentir que no era el momento de continuar con esta gacetilla, del mismo modo que ahora he sentido que es justo el momento de retormarla.

Me gustaría aclarar, fruto de ciertos mensajes que me han remitido, que el objetivo de este blog es servir de bitácora, más o menos formal, complementaria a mi formación alquímica. Es decir, que puede contener errores, inexactitudes, y que mis ideas o sensacions pueden cambiar a través del tiempo, pues es el reflejo de una evolución y un aprendizaje personal. No soy un maestro ni un experto, por eso mis palabras no se deberían tomar como las de tales.

Espero no defraudar a los amigos del blog con los artículos que tengo preparados.

¡Saludos herméticos!