miércoles, 11 de julio de 2012

Vino Filosófico

Hoy he sacado de la gruta donde estaba fermentando un poco de vino, al que tengo el atrevimiento de llamar filosófico, pero con ciertas reservas. Su ingrediente principal es rocío de mayo, un poco de agua de lluvia tormentosa y madera de roble americano, tal y como manda el buen vino. El recipiente no puede ser más idóneo: una damajuana arcaica que tiene casi un siglo de antigüedad.

Su olor, lejos de ser desagradable, posee cierto aroma a rosas o violetas. Intentaré extraer su espíritu según el Arte, para diversas aplicaciones espagíricas que tengo en mente.

Adjunto los correspondientes pictogramas para que quede claro el aspecto que semejante vino posee.


2 comentarios:

  1. Hola colega. No se muy bien para qué metes madera en esa estupenda mezcla. Tiene la citrinidad que lo hace perfecto. Adelante.

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  2. Quizás la madera sea un acelerador de de la fermentación, a menos que ASta tenga otra idea. Ardens

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