jueves, 26 de julio de 2012

Requiem por la Revista Azogue

Tras unos meses de espera, compruebo con pavor que el sitio web de la más famosa (o la única) revista contemporánea dedicada al estudio histórico de la alquimia en nuestra lengua parece haber caído. No se me ocurrió otra forma mejor de expresar mi dolor ante tan dramático hecho que escribir un pequeño homenaje a esta publicación.

Desde finales de los 90, la Revista Azogue (http://www.revistaazogue.com) ha ido publicando decenas de artículos de impecable rigor histórico y científico relativos a la historia de la alquimia en Occidente, a su contexto farmacéutico y a divulgar preciosos textos perdidos en colecciones privadas, en sus seis números que, aunque pequeños en tamaño, eran enormes en erudición. Si bien su objetivo no era alquímico, sino histórico, sus artículos explicaban y rebatían, con tremenda minuciosidad, la idea de lo que fue y sigue siendo la alquimia, en contra de la pseudo-alquimia actual imperante, implantada por el señor C. G. Jung y sus seguidores.

Jamás podremos olvidar la labor de José Rodríguez Guerrero, de Mar Rey Bueno, de Iván Elvira y de tantos otros colaboradores que, desinteresadamente, rindieron tan tremendo culto al Arte Sacro.

Ahora, la página web está vacía, acosada por ataques de virus en las últimas semanas; ya nada queda, oficialmente, de la Revista, con su séptimo número prometido, en el aire, desde hace casi un año. Sin embargo, como bien sabemos en alquimia, la muerte es solo preludio del renacimiento, y desde aquí, con toda la fe, esperanza y ánimo, aguardamos a que que se blanquee este sepulcral Nigredo y que, como el Fénix, la Revista Azogue renazca de sus cenizas y vuelva a relucir como nunca.

miércoles, 11 de julio de 2012

Vino Filosófico

Hoy he sacado de la gruta donde estaba fermentando un poco de vino, al que tengo el atrevimiento de llamar filosófico, pero con ciertas reservas. Su ingrediente principal es rocío de mayo, un poco de agua de lluvia tormentosa y madera de roble americano, tal y como manda el buen vino. El recipiente no puede ser más idóneo: una damajuana arcaica que tiene casi un siglo de antigüedad.

Su olor, lejos de ser desagradable, posee cierto aroma a rosas o violetas. Intentaré extraer su espíritu según el Arte, para diversas aplicaciones espagíricas que tengo en mente.

Adjunto los correspondientes pictogramas para que quede claro el aspecto que semejante vino posee.